Cuando te dicen que no vales nada

Tenés tu emprendimiento, que te cuesta mucho hacerlo funcionar, pero estás contento con tus acciones y tu progreso. Y justo aparece alguien que te dice que es caro lo que haces. ¿Y ahora que hacés?

Primero que nada, no lo creas. O sí, pero sabiendo que sólo es una opinión de una sola persona.

A quién no le ha pasado alguna vez (levante la mano) una situación como ésta o parecida?

¿Quién no se ha cruzado con personas que creen que tus servicios o productos tienen un valor excesivo?

Y peor aún, ¿a quién lo he han dicho que debería hacer ese trabajo gratis?

Si nunca te paso alguna de estas cosas con tu emprendimiento, escribime porque necesito conocerte!

Muchas personas pasan sus días haciendo este tipo de comentarios sobre servicios y productos que se cruzan en sus vidas. Algunas comentan con amigos o familiares estos temas, otras más osadas se lo dicen directamente al propio emprendedor con frases así:

  • ¿Tanta plata por arreglar ese cosito?
  • Si no te cuesta nada hacerlo, ¿porqué sale tanto?
  • Si yo me pongo, me seguro que también me sale
  • Eso lo aprendo googleando también

Y antes que sigas sintiendo como la sangre te entra en ebullición, te propongo que respires hondo, sigas leyendo.

Tengo una teoría sobre este tipo de personas. Claro que mi teoría no está científicamente comprobada, pero me ayuda a tratar de entender estas situaciones.

Mi teoría parte de la base de la ignorancia. Sí, así, como lo lees.

Una ignorancia sobre lo que significa tener un emprendimiento, hacerlo nacer y crecer. Esa persona no sabe el esfuerzo y el tiempo que lleva esto.

Te hablo de la ignorancia que hace que no sepas cuántos días se la pasó estudiando esa persona para aprender su oficio. Nadie nace sabiendo, hay que dedicarle muchas horas al aprendizaje. Incluso dinero.

Una ignorancia que en definitiva no deja valorar el conocimiento del otro.

¿Te podés enojar con la ignorancia del otro? No. Sólo podés ayudarlo para que no la tenga más. ¿Cómo? Contándole cómo empezaste, lo que estudiaste, cuánto tiempo te llevo hacer esto que llevas a adelante.

Mi teoría sigue con otra característica de la personalidad: la soberbia. Y ésta es un poco más compleja y no tan naif.

Todos pecamos de soberbios en algún aspecto. Admitámoslo. Porque en algún punto es necesario creérsela para ganar confianza en uno mismo.

Pero coincidirás conmigo, que una cosa es ganar confianza y otra creer que te la sabés todas (y solo vos).

Este creer que se puede hacer todo, y que seguro es una boludes lo que el otro hace, lleva a las personas a desvalorizar el trabajo ajeno.

Lidiar con la soberbia ya no es tan simple, aunque en el fondo sigue siendo ignorancia.

Esa persona todavía no sabe que no todos pueden hacer todo. No por incapacidad, sino lo contrario: cada persona tiene una capacidad diferenciadora. En algo es mejor que en otras cosas.

Imaginate entonces que pasa cuando se junta la ignorancia con la soberbia. Salen ese tipo de comentarios que no son para nada constructivos y pueden hacerte tambalear en tus ideas.

Sabiendo de dónde vienen, preguntate ¿vale la pena darles importancia?

Claro que no. Ignoralos, dejalos pasar. Si tenes ganas, educa a esas personas haciéndolas reflexionar sobre su manera de actuar.

Pero eso si. La próxima vez que encuentres que sos vos el que estás por hacer este tipo de comentarios, frenate a tiempo. Porque si llegaste hasta este final, ya no sos un ignorante del tema.

Valorá el trabajo, esfuerzo y conocimiento de otros emprendedores, como lo haces con el tuyo. 

El ejemplo, siempre, es la mejor enseñanza.