¿Sos un emprendedor exitoso?

Mucho se habla sobre el éxito de tu emprendimiento, los pasos para lograrlo y todo lo que tenés que tener en cuenta. Hoy te cuento mi perspectiva de un tema tan debatido en muchos grupos de emprendedores.

 

Cuando empezás a charlar con emprendedores, muchos son los temas que se charlan, muchas las preocupaciones por el negocio que se está llevando a cabo, pero pareciera que hay un tema que preocupa a todos por igual: el éxito.

Si vas a buscar sobre el tema por internet, ufff… olvidate! Hay miles de blogs que te dicen los pasos para ser exitoso, las características personales que tenés que tener para ser un emprendedor exitoso y sobretodo, lo que no tenés que hacer si querés que tu emprendimiento viva más de los 3 años que según la estadística fatídica, duran el 90% de los emprendimientos.

¿Y qué pasa cuando lees tanto de eso?

  • Culpa por todo lo que no haces
  • Frustración por creer que no podés
  • Enojo porque crees que te faltan conocimientos
  • Tristeza por realmente creer que tu emprendimiento va a tener una muerte anunciada

Sinceramente, yo elijo desechar toda búsqueda que San Google pueda devolverme sobre el tema. Porque me frusto y porque me indigna.

Me indigna, porque estamos muy mal acostumbrados a decirle al otro lo que le falta, lo que hace mal y lo que no tiene. Pero, ¿cuántas veces le decimos al otro lo bien que está haciendo? ¿Felicitarlo por animarse a emprender? ¿Alentarlo a que siga adelante aprendiendo de los errores (que cometemos todos)?

 

Personalmente creo que el éxito el la suma de pequeños logros. No es algo que está allá adelante como la zanahoria que nunca se alcanza.

El éxito no tiene que ver con el dinero, ni el tamaño de tu negocio.

El éxito no es la cantidad de seguidores que tenés, los suscriptores que sumaste a tu lista de mail, ni los “me gusta” que lograste en una publicación.

Si buscamos la definición de éxito, encontraremos que es el resultado feliz y satisfactorio de algo.

¿Leíste bien? Dice FELIZ.

Sos un emprendedor exitoso:

  • Si estás motivado a seguir con lo que te proponés
  • Si te ponés contento por cada persona que te pregunta algo sobre tus productos o servicios
  • Si festejas tu primer venta como si fuera EL evento del año.
  • Y si seguís festejando por igual la segunda, la tercerta y todas.
  • Si te levantas contento sabiendo que vas a trabajar de lo que amas hacer.
  • Si te divertís con lo que haces, en los lugares que compartis con otros emprendedores.
  • Si ante los problemas buscas la solución en lugar de los culpables.

Si todo esto te pasa a vos, dejá buscar fórmulas mágicas en internet y sentite satisfecho.

¡Sos un emprendedor exitoso!

5 razones por las que tus precios deben ser altos

Seguramente muchas veces tuviste la duda sobre el precio al que debés vender tus productos o servicios. Te preguntas ¿estarán muy altos como para que no se vendan? Entonces ante la duda, los bajas. En este post, te cuento porqué no lo tenés que hacer.

 

Seguramente ya estás dudando de lo que escribí en esta oportunidad. Puede hasta parecerte una idea demasiada osada para llevarla a cabo en tu negocio.  Pero recordá que tenemos la tendencia a ir a lo seguro y conservador.

Te propongo que no decidas si hacerlo o no hasta que llegues al final de post. ¿Trato hecho?

Razones para que tus precios sean elevados

 

1 – Precio y calidad van de la mano. Y hasta me animo a decirte que es algo inconsciente. Es una evaluación que hacemos permanentemente, siempre comparamos el producto o servicio que estamos evaluando con otros que ya conocemos. Y ahí decidimos, donde los extremos son: “es muy caro por lo que es”, “es tan barato que dudo de la calidad”. Ante estos extremos mejor estar en lo caro y convencer a los clientes que en realidad no es tan caro. Es muchísimo más difícil convencer a alguien de la calidad cuando ya esa idea cruzó por su mente.

 

2 – Tu trabajo vale. ¿Cuántas veces te pidieron que hicieras algo gratis o te dijeron que cobrabas mucho si total lo haces vos? Ignorá este tipo de comentarios y convencete que tu horas de trabajo tienen un precio, y no tiene por qué ser bajo. Si querés leer más lo que pienso sobre este tema, no te pierdas Cuando te dicen que no vales nada.

 

3 – Quizás no tuviste en cuenta todos tus costos. Muchas veces es muy complejo llegar a desmenuzar todos los costos que están implícitos en tu emprendimiento. Sobretodo si trabajas desde tu casa. ¿Cuánto de los gastos que son de tu vida pueden ser también de tu emprendimiento? Complicado, no? Entonces ante la duda, siempre es mejor dejar un margen de ganancia destinado a estos desvíos que pueden no ser tan visibles.

 

4 – Podés empezar a vender como mayorista. Muchos negocios necesitan aumentar el volumen de venta para crecer. Si tenés precios minoristas bajos, ¿cómo vas a hacer para lograr bajar más los precios para la venta mayorista? Es imposible. La venta mayorista también debe asegurarte una ganancia acorde al esfuerzo que le dedicas a tus productos.

5 – Que vos no puedas pagar tus productos no significa que nadie pueda. Y estoy siendo muy drástica para que tomes conciencia de lo que significa. Muchas veces se comete el error de ponerse en el lugar del cliente como si fuera uno mismo. Y aunque seguramente tu cliente tenga muchas coincidencias con vos, no necesariamente tienen que ser clientes que no tengan un buen poder adquisitivo y que estén dispuestos a pagar más por tus productos. Te sugiero que leas Tu cliente no es tu clon donde me explayo un poco más sobre este concepto.

 

Si tenés más tiempo para leer, puedo seguir con la lista, pero no me gustaría aburrirte.

Lo importante es que evúales cómo estan tus precios, si están acorde a los precios del mercado, y hagas los ajustes necesarios para que tu emprendimiento crezca en facturación mañana mismo!

Si no sabés por donde empezar, puedo ofrecerte el nuevo ebook Guía de precios correctos.

Y si tenés ganas, dejame en los comentarios un item que agregarías a la lista.

 

Cuando te dicen que no vales nada

Tenés tu emprendimiento, que te cuesta mucho hacerlo funcionar, pero estás contento con tus acciones y tu progreso. Y justo aparece alguien que te dice que es caro lo que haces. ¿Y ahora que hacés?

Primero que nada, no lo creas. O sí, pero sabiendo que sólo es una opinión de una sola persona.

A quién no le ha pasado alguna vez (levante la mano) una situación como ésta o parecida?

¿Quién no se ha cruzado con personas que creen que tus servicios o productos tienen un valor excesivo?

Y peor aún, ¿a quién lo he han dicho que debería hacer ese trabajo gratis?

Si nunca te paso alguna de estas cosas con tu emprendimiento, escribime porque necesito conocerte!

Muchas personas pasan sus días haciendo este tipo de comentarios sobre servicios y productos que se cruzan en sus vidas. Algunas comentan con amigos o familiares estos temas, otras más osadas se lo dicen directamente al propio emprendedor con frases así:

  • ¿Tanta plata por arreglar ese cosito?
  • Si no te cuesta nada hacerlo, ¿porqué sale tanto?
  • Si yo me pongo, me seguro que también me sale
  • Eso lo aprendo googleando también

Y antes que sigas sintiendo como la sangre te entra en ebullición, te propongo que respires hondo, sigas leyendo.

Tengo una teoría sobre este tipo de personas. Claro que mi teoría no está científicamente comprobada, pero me ayuda a tratar de entender estas situaciones.

Mi teoría parte de la base de la ignorancia. Sí, así, como lo lees.

Una ignorancia sobre lo que significa tener un emprendimiento, hacerlo nacer y crecer. Esa persona no sabe el esfuerzo y el tiempo que lleva esto.

Te hablo de la ignorancia que hace que no sepas cuántos días se la pasó estudiando esa persona para aprender su oficio. Nadie nace sabiendo, hay que dedicarle muchas horas al aprendizaje. Incluso dinero.

Una ignorancia que en definitiva no deja valorar el conocimiento del otro.

¿Te podés enojar con la ignorancia del otro? No. Sólo podés ayudarlo para que no la tenga más. ¿Cómo? Contándole cómo empezaste, lo que estudiaste, cuánto tiempo te llevo hacer esto que llevas a adelante.

Mi teoría sigue con otra característica de la personalidad: la soberbia. Y ésta es un poco más compleja y no tan naif.

Todos pecamos de soberbios en algún aspecto. Admitámoslo. Porque en algún punto es necesario creérsela para ganar confianza en uno mismo.

Pero coincidirás conmigo, que una cosa es ganar confianza y otra creer que te la sabés todas (y solo vos).

Este creer que se puede hacer todo, y que seguro es una boludes lo que el otro hace, lleva a las personas a desvalorizar el trabajo ajeno.

Lidiar con la soberbia ya no es tan simple, aunque en el fondo sigue siendo ignorancia.

Esa persona todavía no sabe que no todos pueden hacer todo. No por incapacidad, sino lo contrario: cada persona tiene una capacidad diferenciadora. En algo es mejor que en otras cosas.

Imaginate entonces que pasa cuando se junta la ignorancia con la soberbia. Salen ese tipo de comentarios que no son para nada constructivos y pueden hacerte tambalear en tus ideas.

Sabiendo de dónde vienen, preguntate ¿vale la pena darles importancia?

Claro que no. Ignoralos, dejalos pasar. Si tenes ganas, educa a esas personas haciéndolas reflexionar sobre su manera de actuar.

Pero eso si. La próxima vez que encuentres que sos vos el que estás por hacer este tipo de comentarios, frenate a tiempo. Porque si llegaste hasta este final, ya no sos un ignorante del tema.

Valorá el trabajo, esfuerzo y conocimiento de otros emprendedores, como lo haces con el tuyo. 

El ejemplo, siempre, es la mejor enseñanza.

Por qué el networking te hace crecer

Si sos de los que piensan que no necesitás hacer networking, lee el post hasta el final. Vas a encontrar una buena razón para empezar a utilizarlo.

 

La semana pasada no escribí ningún post. No es que me olvidé, sólo que no me dio el tiempo físico para hacer todo lo que fue surgiendo. Fue una semana a full. Y te cuento por qué.

En una charla con una amiga diseñadora de indumentaria que tiene su  propia marca MOS, surgió la idea de empezar a hacer accesorios para complementar su línea. Y me gustó mucho la idea, y empecé. Así es como apareció un nuevo emprendimiento en mi vida que me permite seguir descubriendo mi creatividad y tener esos momentos zen para crear objetos.

¿Te estás preguntando que tiene que ver eso con el networking? Bueno, es un ejemplo de cómo se pueden complementar dos emprendimientos. Indumentaria + accesorios.

El trabajo en red con otros emprendedores te ayuda a desarrollar tu emprendimiento hacia lugares que no tenías pensando. Y generalmente tiene una característica distintiva: si lo hicieras solo no lograrías el mismo objetivo, pierde su esencia.

Te cuento otro caso. En uno de los grupos de emprendedores que participo en Facebook, se nos presentó un reto: hacer un vivo en la fanpage con otra emprendedora, para justamente potenciar sus emprendimientos.

¿Qué resultó? Que no solo el lunes próximo podrás ver el primer vivo, sino que además charlando sobre el tema, a Gehisy se le ocurrieron otras maneras de potenciar nuestros emprendimientos. Y atenti al detalle, ella está en España y yo en Argentina.

Contactarte con otros emprendedores te ayuda a  crecer, no solo en ventas, sino como persona también.

Porque el motor del networking es la colaboración. 

Es así, cada uno aporta lo suyo para el resultado sea exitoso. Entonces es cuando no solo vos sos lo más importante, sino que el negocio te importa por igual.

 

¿Dónde empezar?

El primer lugar son las redes sociales. En Facebook podés encontrar muchos grupos de emprendedores que colaboran entre sí. No esos grupos que son de venta y son como una gran vidriera. Sino que hay otro tipo de grupos donde directamente no está permitido vender.

En Instagram cada tanto aparecen post de recomendación de otros emprendedores. En Pinterest hay tableros colaborativos también.

Si te gusta más lo presencial, podés buscar desayunos de trabajo y encuentros que se realicen en tu ciudad.

Por ejemplo en Buenos Aires, todos los meses se hacen desayunos en el espacio Soy Emprendedora (tenemos el próximo este jueves 18) y en Picnic Emprendedor.

 

Te invito a que lo intentes.

Si no conoces a otros emprendedores, que no sea una excusa para no hacerlo! Avisame que armamos algo para que empieces a conocer a otros y así potenciar tu emprendimiento al infinito y más allá !

 

 

 

Herramientas que simplifican tu gestión

Optimizar es una palabra clave para que la gestión de tu emprendimiento. En este post te cuento las herramientas que me ayudan con esto.

Es increíble como pasa el tiempo. ¡Ya en Mayo! Levante la mano quién tuvo en alguna cena de amigos la discusión sobre si el tiempo se está acelerando o no… yo debo confesar que más de una vez.

Por eso, hoy te cuento sobre las herramientas que me ayudan todos los días a optimizar la gestión de mi negocio. Porque no sólo el tiempo vale, sino que tengo cierto toc con lograr la menor cantidad de clicks posibles.

 

Escribir, calcular y diseñar

Debo reconocerlo. No sé que sería de mi vida sin el paquete Office, ya sea en su versión de escritorio o en su versión online.

Para llevar tus ingresos, egresos, precios de venta, ventas históricas y proyecciones el Excel es inigualable. No solo por la obviedad de hacer operaciones matemáticas fácilmente, sino porque a medida que vas aprendiendo las fórmulas más complejas, podés lograr mucha automatización para el análisis.

De esta manera, sólo ingresas un valor en un solo lugar y el Excel hace su trabajo.

Word para ir escribir todo lo que se te ocurra, y el Power Point para que tus presentaciones e incluso videos sean hiper profesionales.

Para diseñar tus flyers de forma fácil y rápida, no te pierdas Canva. Podés elegir plantillas predefinidas y adaptarlas a tu estilo.

 

Plataformas para tu web y mail

Ya hablamos en otros post de la importancia de estar comunicado con tus clientes y potenciales.

Mi página está armada con WordPress.com donde también compré el dominio y el hosting. Hay muchas opciones para esto, tanto de empresas argentinas como del exterior.

Si estás pensando en montar una tienda online, te sugiero la nueva propuesta de Data & Arte, donde también podés conseguir el hosting, todo en un mismo lugar.

El mail lo tengo con un servicio gratuito de Zoho Mail. Tiene ciertas limitaciones, como por ejemplo todavía no encuentro dónde configurar la firma, pero por ser gratuito está muy bien.

 

Emailmarketing

Se utiliza para comunicarte con tu comunidad, aquellas personas que eligen suscribirte a tus noticias para recibir información personalizada y única.

Con estas herramientas podes armar formularios de suscripción, gestionar la lista de suscriptores con respuestas automáticas y armar páginas de ventas.

En este tema estuve como un mes comparando diferentes herramientas. Y no fue fácil la decisión. Tenía desde la opción gratuita de Mailchimp o Mailrelay hasta plataformas avanzadas como GetResponse.

Al final prioricé tener todo en un solo lugar por eso elegí GetResponse. Porque en un solo lugar tenía todo: gestión de la lista de suscriptores, formularios, landing pages, encuestas y además la posibilidad de poder sumarle Webinars.

 

Gestión de redes sociales

¿Participás con tu emprendimiento en alguna red social? Si lo hacés en más de una, ya es un tema acordarte qué posteaste en cada una y cuando.

Ni hablar cuando empezas a leer sobre la cantidad de veces por día que hay que subir material para lograr algo de visibilidad.

Gracias a algún creativo informático, existen herramientas para programar los post en varias redes sociales al mismo tiempo.

Postcron y Hootsuite tienen planes gratuitos. Yo elegí Hootsuite porque incluye Instagram en la versión sin cargo. Y debo confesar que me encanta. Tenés que tomarte sólo un día a la semana para programar los post de todos los días y te olvidas!

Eso sí, no podés dejar de responder en caso que tengas consulta de tus seguidores. Recordá que participar en redes sociales es para interactuar con otras personas.

 

Otras herramientas de gestión y análisis

Si estás suscrito a mi lista de correo, habrás leído en el mail de la semana pasada sobre Trello. Es una herramienta para organizar tus tareas de forma prolija.

Si tenés cierta ansiedad para saber cómo venís con la reputación y visitas en tus redes sociales, Metricool te va a encantar. No solo te cuenta como venís en cada una, sino que podés ver los datos en el momento.

Eso sí, recordá que estamos para optimizar tiempo y no para distraernos esperando ver si hay alguien leyendo tu blog en este instante.

¿Tenés una reunión online? Zoom us te permite tener videoconferencias de tiempo ilimitado con una persona y con 40 personas en simultáneo por 40 minutos en su versión gratuita. Además te permite compartir pantalla y grabar la reunión para compartirla luego.

 

Existen muchísimas herramientas más que te ayudan en tu trabajo diario. Pero eso sí, no es cuestión de hacerse app-adicto. No descargues aplicaciones por descargarlas. Utilizá sólo las indispensables y con las que te sientas cómodo. La idea es optimizar recursos, no ponerte más tareas a las que ya tenés.

Contame en tus comentarios ¿cuáles herramientas usas vos?

 

 

 

 

 

3 maneras de diferenciarte de la competencia

¿Cómo diferenciar tu negocio de la competencia?

Seguramente te preguntaste más de una vez cómo diferenciar tu negocio de la competencia. Te cuento las maneras para que encuentres tu propia diferenciación.

Una de las mayores preocupaciones que todos tenemos cuando comenzamos un emprendimiento es no pasar desapercibidos.

No importa el rubro de tu producto o servicio, seguramente tengas competencia y bastante.

Entonces es cuando necesitás encontrar algo que no sea igual al resto. Y cuando lo encuentres, comunicarlo de la mejor manera.

¿Cómo podés diferenciarte?

1. Por el precio

Quizás una de las formas más tentadora pero más compleja a la vez.

Tentadora porque es la variable del marketing mix que pareciera que fuera la más rápida de accionar. Pero saber hacer un buen posicionamiento de precios puede llevarte algún tiempo. Debés conocer la percepción de tu cliente ideal y los precios de la competencia.

Así y todo, si tu elección es diferenciarte en precios, tenés dos opciones: o el más barato o el más caro del rubro. 

Las dos estrategias son correctas, siempre y cuando estén de la mano de tu estrategia global.  Por ejemplo, si vendés lámparas de diseño exclusivo, difícilmente sean las más baratas del sector, seguramente el precio acompaña “lo exclusivo”. Tus clientes deberán ser también personas con cierto poder adquisitivo.

Si elegís ser el más barato, no significa que resignes calidad del producto o servicio. Es porque logras bajar tus costos y puedes ofrecer precios más baratos manteniendo el margen de ganancia.

2. Por el valor

Y acá tengo que hacer una aclaración. Porque lo que estamos buscando con este post, es encontrar el valor diferencial de tu emprendimiento.

A lo que me refiero en este punto es al valor de tu producto o servicio. Si tenés un producto que tiene cualidades mucho mejores que la del resto del segmento, ese es la variable que te hará diferente. Y de esa variable es de la que tenés que agarrarte para sobresalir.

Podés posicionarte como el mejor de la categoría por ejemplo. Seguramente ahora te vengan a la mente productos y servicios que se posicionan así. Incluso las personas tienen este posicionamiento: ¿el mejor jugador de fútbol te suena?

Si es tu caso que tenés lo mejor, no dudes que esta es tu variable de diferenciación.

Solo un consejo, sé sincero con vos mismo para determinar esto. Analiza la competencia y reconoce si no es eres el mejor. Te harás un favor a vos y a tu emprendimiento.

3. Por el servicio

Te hablo del servicio adicional que brindás a tus clientes y consumidores. Y es tan válido como las dos anteriores que te conté.

Una buena atención al cliente es fundamental en todos los negocios. Pero podés destacarte especialmente en este aspecto brindando un servicio que el resto de tus competidores no lo haga.

¡Pueden ser muchas cosas! Desde los canales de atención a las dudas: teléfono, mail, web, whatsapp, etc hasta las formas de envío si es que vendes productos. Tu emprendimiento puede caracterizarse por ejemplo por envío dentro de las 48 hs o sin cargo.

Eso sí, lo que ofrezcas debe estar dentro del precio de tu producto o servicio, no cobrar adicionalmente por ello.

Y lo más importante, cumplirlo siempre.

Cualquier diferenciación que elijas, lo verdaderamente importante es que tus clientes se enteren.

De nada sirve que la diferenciación quede solo en tu mente o anotada en tu cuaderno de ideas.  Tenés que comunicarla, hacer que tus clientes actuales y los potenciales tenga en concepto en claro.

Eso hará que al momento de elegir, tu emprendimiento esté primero en sus mentes.

Si todavía no se te ocurre cual puede ser tu diferencial, te tengo una idea: pregunta a tus clientes.

Estoy segura que te sorprenderás con las respuestas.

Y como hay que predicar con el ejemplo, te invito a que contestes una pequeña encuesta que estoy haciendo en mi comunidad.  De paso, puedes tomarla de inspiración para hacer la tuya!

estrategia de precios, como poner los precios

 

¡No emprendas!

Lo que no te contaron al momento de emprender un negocio.

Tenés ganas de por fin empezar tu propio proyecto. Ya pensaste mucho cómo sería, qué harías, el éxito que tendrías y como tu vida cambiaría de un día para el otro.

Eso, lo imaginamos y soñamos todos. Y es un buen incentivo. Ya que seguramente si el empuje del entusiasmo muchos emprendimientos no verían la luz.

Un día te levantás y tomás la decisión,  como hice yo, como hicieron muchos y como seguirán haciendo otros tantos.

Lo que no sabías hasta el momento en que comenzás a armar tu negocio, es que la frustración está a un paso y los obstáculos son parte del camino.

Te sigue como la sombra y ante el primer traspié te dice holaaa!

A mi me pasó y por eso estoy escribiendo este post. Para contarte lo que viví y que si te pasa, recuerdes que es parte de proceso.

 

La confusión te acompaña desde el momento uno.

Es así.

Estás tan, pero tan entusiasmado con tu nuevo proyecto que no sabés por donde empezar. Entonces hacés lo que estamos acostumbrados a hacer en los tiempos de internet: googlear.

A los 10 minutos ya no te parece tan buena idea, porque de golpe encontraste muchísimas herramientas para usar, muchísimos grupos de facebook para participar y otros cuantos webinars para mirar.

¿Sabías que cuanto mayor cantidad de opciones es más compleja la toma de decisiones? 

A mi me pasó.

Comencé a sentir que tenía que aprender más antes de comenzar este emprendimiento. Descubrí que no sabía de muchísimos temas, entonces asumí que tenía que seguir investigando y aprendiendo.

Hasta que un día tomé la decisión de no buscar más, y empezar con lo que ya tenía aprendido.

TIP #1: Confía en tu capacidad y en lo que llevas aprendido en tus años de experiencia. Siempre habrá cosas nuevas para aprender, pero no desvalorices tu conocimiento adquirido.

 

No sabés cómo llegar a tus clientes

Ok, ya decidiste que vas a dejar de investigar y armas tu proyecto. Ya sea un negocio online u offline, tenés todo listo.

¿Y los clientes como saben que existís?

Vuelta a la primera casilla y te tienta el Sr. Google para buscar opciones… y otra vez: miles de estrategias de comunicación, redes sociales y SEO, no sea cosa que una palabra mal puesta y los buscadores no te encuentren.

Abrís cuentas en todas las redes sociales, rápido, no sea cosa que alguien ya haya usado tu nombre del emprendimiento (porque te olvidaste de fijarte esto antes y ya tenés todo armado).

La frustración vuelve al ataque, porque sabe que en cualquier momento clauducás.

Olvidate, no le vas a dar el gusto.

TIP #2: Elegí pocas redes sociales, las que más utilicés para empezar por algo conocido. La publicidad la podes hacer de muchas maneras. No olvides que todavía se usan los folletos y la recomendación boca en boca. 

 

Al emprender es importante la confianza en uno mismo y el permitirse equivocarse.

¿Querés saber cómo afrontar los obstáculos y manejar la frustración?

No lo hagas solo. 

Y con esto no me refiero a que busques un socio para tu emprendimiento. Lo que te sugiero es que compartas tu experiencia con otros emprendedores.

Participá en foros de discusión y grupos de Facebook.

Buscá desayunos de trabajo y reuniones de networking.

Inscribite en cursos para conocer otros emprendedores.

Vas a descubrir que lo que te sucede a vos, le sucede a muchos. Que es parte del proceso de emprender y que los obstáculos se sortean.

Nutrite de la experiencias de otros y compartí tu experiencia. 

 

 

Tu cliente no es tu clon

No asumir que conocés a tu cliente es la clave.

Muchas veces me encuentro con emprendedores y profesionales que arman su estrategia de precios como si fueran ellos a comprarse sus productos o servicios.

Ya te conté sobre la percepción que tus clientes pueden tener de los precios.

Ahora te pregunto:

¿Cómo sos vos cuando ves un precio?

¿Te horrorizás porque crees que todo está carísimo e inalcanzable?

¿Te ponés contento porque eso que tanto te gustaba sale menos de lo que pensabas?

Te cuento algo que es necesario que se te grabe como un tatuaje y lo tengas presente cada vez que pones un precio: tus clientes no necesariamente actúan como vos.

Nos guste o no, las personas tenemos distintos poderes adquisitivos y nos guste o no, no actuamos de la misma manera al momento de comprar.

Te cuento un ejemplo en primera persona: prefiero siempre pagar con tarjeta de débito. Ni hablar si puedo pagar en cuotas al mínimo interés. Me resulta práctico no estar pendiente de si tengo dinero en la billetera o no en caso que me tiente con alguna compra compulsiva.

Luego, en mi emprendimiento de objetos en vidrio no dejo de sorprenderme cada vez que un cliente elije pagar en efectivo por más de ofrecerle los pagos con tarjeta.

Cuesta adaptarse a la idea, y aunque seguramente tu cliente tenga algunos aspectos iguales a vos en la personalidad, no necesariamente actuará igual que vos al momento de comprar.

Una vez más llegamos al mismo lugar: conocerlo.

¿Querés leer otra anécdota personal?

Había hecho tutores en vidrio para una feria. Uno particularmente a mi entender era concretamente feo. Era un pez, vidrios azules de diferentes tonos, pero feucho.

Llegó la feria, no lo puse a la venta porque estaba convencida que nadie lo compraría. Se vendieron los otros tutores y tenía que poner algo para hacer bulto. Saqué al feo pez.

Diez minutos más tarde una señora se enamoró del pez y lo compró.

No lo podía creer y casi que me daban ganas de preguntarle si estaba segura con lo feo que era… pero entendí que cada cual tiene sus gustos.

Y ya escuchamos por todos lados que sobre gustos no hay nada escrito.

Entonces, convencete de que tus clientes pueden pagar lo que quizás vos no puedas.

Convencete que quizás tengan otras formas de pagar que no es la que vos prefieras para tus compras.

Es importante para tu negocio adaptar tus precios y formas de pago a lo que tu cliente prefiere.

 

No estoy diciendo hacer todo lo que cada uno quiera, pero si lo que la mayoría de tus clientes prefieren.

¿Les gusta comprar por internet con pagos con tarjetas de crédito?

Existen aplicaciones que te permiten colocar botones de pago en tu página web, con las que con un simple click tienen su compra resuelta.

¿Les gusta pagar en efectivo y tocar el producto antes de comprarlo?

Concretá entrevistas personales si no tienes un local a la calle, showrooms o participa en ferias.

También es importante qué tipo de producto vendas. Si vendes zapatos quizás prefieran comprarlo, aunque tengo amigos que compran sus zapatillas online frente a la promesa de devolución sin no les queda.

Cada vez que pienses en tu estrategia de precios como si fueras vos el que va comprar, acordarte de este post y anímate a hacerlo de una manera diferente.

4 pasos para saber si tu emprendimiento es rentable

hacé un análisis práctico de tu negocio

Hay momentos es que es necesario parar y tomarse un momento para analizar tu emprendimiento.

Seguramente en el momento que lo decidas hacer, aparecerán un montón de razones por la cual no hacerlo. Tenés que mantenerte firme e intentarlo, porque es un ejercicio que será de utilidad para definir las acciones a implementar.

1- Dejá el cuaderno y la calculadora y abrí una planilla de cálculo

A muchas personas les gusta anotar todo en cuadernos, con sus propios métodos de análisis y cálculos. Es genial si sos de este tipo, pero para un análisis rápido de tu emprendimiento el Excel pasa a ser un buen amigo.

No le tengas miedo si no estás acostumbrado a usarlo. La planilla sólo hará las funciones matemáticas que vos le ingreses, aunque debo reconocer que alguna vez dije en voz alta “el excel no me suma”. Era porque mi pc estaba bloqueada y veía la cuenta siempre en cero.

Más allá de esta divertidad anécdota, puedo asegurarte que es una herramienta muy funcional al momento de hacer análisis.

¿Qué vas a hacer en la planilla?

Ordenar. Así de simple.

2- Registrá las ventas de los últimos meses

Vos elegís qué período de análisis vas a hacer. Puede ser el último mes si tenés muchas ventas y te da fiaca anotar todo. Lo ideal es que puedas hacerlo con los tres últimos meses. Si es más, mejor.

Hacé un listado con:

  • Qué vendiste
  • Cuándo lo vendiste
  • Cuántas unidades vendiste
  • A qué precio lo vendiste
  • Qué costo tiene eso que vendiste
  • Dónde lo vendiste (si tenés más de un canal de venta)

Cuanto más puedas detallar la información, mejor será para el análisis.

Muchas veces sucede que comenzás a analizar una variable determinada, por ejemplo el precio. Te das cuenta que estaría bueno cruzarlo con otra variable, por ejemplo por dónde lo vendiste y cuando lo querés hacer no tenés el dato.

Por eso es recomendable que puedas volcar a tu planilla toda la información que tengas.

3- Calcula la ganancia de cada producto

Ahora que tenés todo listado, viene la parte de empezar a hacer cuentas.

Cuentas fáciles para que le vayas tomando el gustito a los números.

Agregá una columna para saber cuánto ganaste en cada transacción, restando el precio del costo. 

Acá podés parar y hacer el primer análisis. Todas las celdas deberían darte un número mayor a cero.

En caso que encontrés que un producto da negativo, revisá primero si no es un error de tipeo. En caso que no lo sea, entonces tenés que hacer un análisis de los costos y del precio de venta.

El paso que sigue es conocer el margen total, la suma de todas tus ventas. Para eso tenés dos opciones.

La forma básica es multiplicar cada celda de la ganancia de cada producto por las unidades vendidas en ese mismo momento.

Osea, agregás una columna más y hacés el cálculo línea por línea.

La forma más rápida es usando la fórmula SumaProducto que en un solo cálculo te multiplica ambas cosas.

Las dos maneras son válidas.

4- Determina la ganancia final

Para saber realmente cuanto dinero ganás con tu emprendimiento queda hacer un último cálculo.

Debés anotar los gastos fijos que  tiene tu emprendimiento.

Y acá viene una aclaración. No siempre es fácil saber exactamente cuántos son los gastos fijos si es que trabajás en tu casa.

Hay gastos que usás para el emprendimiento y para tu vida, el más común: internet.

Así que este paso final no es para complicarte todo el análisis. Anotá los gastos que más fácil te sean identificar. Siempre será mejor que nada.

¿Cómo es el cálculo de ganancia del emprendimiento?

Al resultado del cálculo del paso anterior le restás estos gastos y voilá! Es el ingreso final que estás obteniendo de tu negocio.

Atención a un detalle: Si estás analizando 3 meses, los gastos tienen que ser del mismo período de tiempo. 

Si no conocés tus gastos fijos, el ejercicio es válido también hasta el punto 3. No lo dejés de hacer sólo porque te falta un dato.

Bonus track

¿Te acordás que al principio hiciste un listado con más datos como la fecha y el lugar?

Eso es para los análisis cualitativos de tu emprendimiento. Es decir, poder ver dónde está tu mayor ganancia ordenando o filtrando los datos.

  • Por mes de venta: encontrá si hay alguna estacionalidad de las ventas
  • Por tipo de producto: ¿será que alguna categoría se vende más que otra?
  • Por canal de ventas: si vendes online y offline, es un buen análisis para hacer

Jugá con la lista ordenándola de mayor a menor y luego al revés a ver qué encontrás.

Hay muchísimos análisis que podés hacer del negocio con estos simples datos.

Si querés una ayudita para empezar, descargate el simulador de ganancias de productos. Está pensado para analizar tres productos, pero puede servirte para animarte a las planillas de cálculo.

Simulador de precios

 

5 claves para gestionar tu emprendimiento eficientemente

Descubrí si estás gesionando tu emprendimiento como querés.

Encontrá las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre gestionar un emprendimiento.

Si las palabras gestión de negocios te parecen grandes y que es algo que se estudia en la universidad, no te asustes, es algo que seguramente haces sin darte cuenta.

Gestionar es hacer un conjunto de acciones con las que se obtiene un resultado.

¿Te suena más familiar ahora?

Seguramente tomas decisiones todos los días en tu vida, puede ser que gestiones la dinámica de toda tu familia, organizando horarios escolares, festejos de cumpleaños, vacaciones y las compras del supermercado. Y seguramente lo hacés de maravillas.

Pero en cuanto pensás en tu negocio, un escalofrío te recorre la espalda y ya creés que es algo que realmente no podrías hacer.

Yo no estaría tan segura que no hacés algún tipo de gestión, pero si todavía no te convencés, hacéte estas preguntas. Podés escribirlo en un papel o decírtelo en voz alta, según sea tu estilo de reflexión.

1 ¿Qué tengo?

Si tu proyecto se refiere a la venta de objetos:

¿Tenés un método para elaborar o comprar tus productos?

En esta pregunta pensá en si necesitás materias primas para realizar tu producción o si comprás en un mayorista, si tenés registrado ya sea en papel (ese cuaderno que parece la biblia) o en una hoja de cálculo. Cuánto stock tenés y para cuántos días de venta te alcanza.

La gestión del stock se merece todo un desarrollo aparte, pero saber lo que realmente tienes y lo que te falta es el primer paso.

 

TIP 1: Hacé un listado de todos tus productos y las cantidades que tenés de cada uno. Multiplicá por el precio al que lo vendés, y tendrás tu stock valorizado en dinero. Te sorprenderás del número.

Si por el contrario ofrecés servicios:

¿Sabés cuántos clientes tenés actualmente activos y cuantos podés volver a contactar?
Si este es tu caso, es sumamente valioso para tu negocio la buena gestión de tus clientes, ya que son tu materia prima.

TIP 2: Hacé un listado de tus clientes y qué servicio te compraron. A continuación marcá cuales podrían comprarte otro servicio o el mismo. Multiplicalo por el precio de ese servicio y tendrás tus futuros ingresos probables. Siempre es más fácil volver a contactar a quienes ya te conocen y confían en tu trabajo.

2 ¿A cuánto vendo?

Reflexioná un instante sobre los precios de tus productos o servicios.

¿Para definirlos hiciste algún tipo de cálculo?

¿Sabés cuánto margen posee cada uno?

¿Podés identificar cuál es tu producto o servicio más rentable?

Generalmente la gestión de precios es lo más complicado de un negocio, por lo que no te sientas mal si no supiste qué contestar. Los precios se merecen que les dediques un tiempo importante dentro de tu negocio, ya que serán los que te den la ganancia de tu emprendimiento. Podés empezar leyendo este post.

TIP: Usá el simulador de precios y márgenes para empezar a analizar tus ganancias.

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3 ¿Dónde doy a conocer mi trabajo?

No importa lo que hagas o vendas, es necesario que tu cliente te encuentre de manera rápida y fácil.

¿Qué tan accesible estás?

Si tenés un local a la calle ¿figurás en guías zonales o en Google Map?

¿Participás en la redes sociales?

¿Tenés una página web, un correo electrónico y un celular ubicable?

Para el éxito de tu negocio es imprescindible que tus clientes y tus potenciales clientes te encuentren por los medios que ellos acostumbran a buscar.

Es cuando debés ponerte en los zapatos del otro y pensar: si yo fuera él… como buscaría mi producto o servicio.

Es necesario conocer o tener una idea de cómo actúan tus clientes. Podés leer más sobre esto acá.

TIP: No dejés pasar la oportunidad de preguntar en cada contacto como te conocieron. Eso será el primer paso para descubrir la mejor manera de llegar a ellos.

4 ¿Sé lo que haré la semana próxima?

En el mundo del trabajo sin relación de dependencia la gestión del tiempo es todo un tema.

Seguramente tu primera reacción fue un fuerte “no!”, pero si lo pensás una segunda vez quizás encuentres algunos indicios de que no es tan así.

Personalmente no soy amante de la planificación exacta. Me gusta la improvisación y muchas veces las situaciones improvisadas resultaron mejor que las planificadas.

Pero un mínimo de planificación es necesaria en el negocio. Porque eso te lleva a algún punto, un camino a recorrer y que te ayuda a que el futuro sea más fácil cuando se convierte en presente.

TIP: Podés elegir un día de semana para hacer siempre las mismas actividades. Así no haces todo todo el tiempo. Verás que el día te rinde más.

5 ¿A dónde voy?

Esto nos lleva a la última clave.

¿Imaginaste cómo te verás en 2 años? ¿Y en 4?

¿Tienes idea qué queres para tu negocio?

Claramente todos queremos crecer. Pero crecer ¿cómo?

Puede ser que tu idea de crecimiento sea vender más, o puede ser expandirte a otros lugares o sumar socios.

Lo que decidas que es tu opción de crecimiento es bueno que lo sepas cuanto antes. De esa manera podés crear el camino para llegar a ese lugar en el tiempo determinado.

TIP: Permitite soñar. No importa que hoy lo veas difícil de concretar. Imaginate en ese futuro y tené la certeza de que es ahí a donde querés llegar. Ya podrás luego armar el camino que te lleve.

Como ya te das una idea, la gestión de negocios abarca más de aspecto y todos son necesarios para que tu negocio sea exitoso.

Ahora podés evaluar cuales ya realizás y cuales necesitás desarrollar. Y si de las que ya realizan es necesario darles un impulso.

Si tenés alguna duda, o querés contarme cuál es la pregunta que te hacés sobre tu emprendimiento, podés hacerlo en los comentarios.

Y no te olvides de recibir tu regalo.

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