Cuando los cambios llegan sin previo aviso

Hoy quiero contarte una parte de mi historia. Quizás no sea LA historia, pero soy una convencida de que el compartir siempre suma. Así que tomate unos minutos y disfrutá de la lectura.

Hoy tengo 42 años. A los 18, si había algo que me impulsaba, era la idea de  independencia. Quería mi dinero, mi trabajo y por eso, al mes de terminar el colegio empecé a trabajar en relación de dependencia.

Ese fue el principio de unos casi 25 años de trabajar en diferentes empresas, hasta justamente hace un año atrás. Estos días, hace un año fue un momento de cambio que realmente pensé que iban a pasar muchos años más para que llegue: el fin del trabajo en empresas por lo menos desde ese lugar. Llevaba 14 años trabajando en la misma empresa y claramente algo iba a cambiar rotundamente.

Recuerdo la cara compungida del director diciéndome que mi puesto no existía más, cara de catástrofe mundial mas o menos.  Y a ver, relajemos. Sólo era un trabajo. En esos 14 años habían pasado cosas grosas tanto en mi vida como en las de mi compañeros. Hablamos de todo: casamientos, separaciones, nacimientos, pérdidas de bebés, muertes de abuelos, padres, amigos e hijos tristemente. La vida misma, en una palabra y un cambio de trabajo claramente no era ni cerca algo grave.

Luego pensé en que sin ese empujón, nunca me hubiera animado a tomar la decisión. Porque lo que vino fue bueno, muy bueno.

Eso no significa que sea fácil, o menos complejo. Creo que hay cosas que tienen tanto que ver con uno, que no importa si trabajas en una empresa multinacional, en una pyme o solo, que siempre te van a acompañar.

En este año puedo contarte los pro y los contra del trabajo independiente.

Si empezamos con los pro, ¿qué es lo que piesan todos? Hacés lo que querés cuando querés! Y si, ese es un gran pro. Pero cómo el yin y el yang todo tiene su oponente, que te lo cuento en los contra.

Este año disfruté de desayunar, almorzar y merendar con amigos que también trabajan en forma independiente. Y fue un ooohhh, hay un mundo que yo desconocía.

También conocí mucha gente nueva, porque empecé a moverme por otros entornos y eso te lleva a tener que sociabilizar si o si.

Dormí muchas siestas debo confezar. Miré mucho a Rial. Me acostumbré que a las 8 AM es una buena hora para despertarse.

Y lo más importante, descubrí que tenía un montón de conocimiento incorporado, y que llegaba el momento de hacerlo útil para compartirlo con vos.

Y dirás, pero que maravilla! Así da gusto! Pero no todo es color de rosas. Porque ahora vienen los contra.

Y mi primer contra es afectivo. Extraño horrores a mis amigos de la oficina. Creo que lo saben. Extraño las charlas, los chistes y lo cotidiano del compartir un momento. Es difícil al principio, porque sentís que hay un entorno que ya no está.

El segundo gran contra es la organización del tiempo. Uffff, complejo, muy complejo para mi estructura mental. Cómo organizarte con las cosas de la casa, el trabajo, tus momentos de relax? Todavía no logro deducirlo. Porque antes era fácil: llegar a la oficina, café, leer mails, trabajar. Eran las 13 hs, salir a comer eligiendo de un menú, volver, cafe, trabajar, irme. Ahora la cantidad de veces que me encuentran las dos de la tarde y todavía no sé que hay para comer !! Y alguien obviamente lo tiene que hacer, mozo no tenemos en casa, ni chef.

Y poner un lavarropas, mientras contestas un mail, y surge un tema urgente por whatsapp y tenes otro mensaje de un amigo pidiéndote ayuda que obvio no vas a negar y se hicieron las siete de la tarde y no llego a mi clase de flamenco! Y me agoté de pensarlo.

Organizarse es crucial, porque la improvisación es un tentación enorme, que me encanta pero después tiene sus consecuencias.

Otra contra, se acabaron los sábados y domingos como días de descanso. Ahora trabajo más esos días que el resto…o no… o cuándo fue el último día que no trabaje? No existe. Todos los días se trabaja, porque no se corta, porque como te tenés que ocupar vos de todo, no se para. Y eso me costó 3 gripes en un solo año… osea, el cuerpo te avisa cuando ya te pasaste de rosca.

Pero más allá de los pro y los contra, que podrás darle más votos a favor uno que otro según dónde trabajes, hay algo que es para mi fue toda una revelación: se puede.

Se puede cambiar, se puede dejar de trabajar en una gran empresa para dedicarte a lo tuyo. Y querés saber más? Se puede dejar de trabajar en lo tuyo para pasar a trabajar en un gran empresa.

¿Quién dice qué es mejor o qué es peor? …. no debería decirlo nadie. Cada uno tiene su propia experiencia y cada uno tiene el derecho a hacer el camino que quiera.

Si estás pensando en cambiar, hacelo. No importa de donde a donde. Sólo se que los cambios pueden dar miedo, hacerte pasar mucho estres, pero en definitiva es la mejor manera de crecer y experimentar.

Porque… ¿no es muy chata e insulsa la vida si estamos siempre en el mismo lugar?

Hacelo, y recordá siempre que en el momento que decidiste hacerlo, fue tu mejor opción.

 

 

 

 

¿Sos un emprendedor exitoso?

Mucho se habla sobre el éxito de tu emprendimiento, los pasos para lograrlo y todo lo que tenés que tener en cuenta. Hoy te cuento mi perspectiva de un tema tan debatido en muchos grupos de emprendedores.

 

Cuando empezás a charlar con emprendedores, muchos son los temas que se charlan, muchas las preocupaciones por el negocio que se está llevando a cabo, pero pareciera que hay un tema que preocupa a todos por igual: el éxito.

Si vas a buscar sobre el tema por internet, ufff… olvidate! Hay miles de blogs que te dicen los pasos para ser exitoso, las características personales que tenés que tener para ser un emprendedor exitoso y sobretodo, lo que no tenés que hacer si querés que tu emprendimiento viva más de los 3 años que según la estadística fatídica, duran el 90% de los emprendimientos.

¿Y qué pasa cuando lees tanto de eso?

  • Culpa por todo lo que no haces
  • Frustración por creer que no podés
  • Enojo porque crees que te faltan conocimientos
  • Tristeza por realmente creer que tu emprendimiento va a tener una muerte anunciada

Sinceramente, yo elijo desechar toda búsqueda que San Google pueda devolverme sobre el tema. Porque me frusto y porque me indigna.

Me indigna, porque estamos muy mal acostumbrados a decirle al otro lo que le falta, lo que hace mal y lo que no tiene. Pero, ¿cuántas veces le decimos al otro lo bien que está haciendo? ¿Felicitarlo por animarse a emprender? ¿Alentarlo a que siga adelante aprendiendo de los errores (que cometemos todos)?

 

Personalmente creo que el éxito el la suma de pequeños logros. No es algo que está allá adelante como la zanahoria que nunca se alcanza.

El éxito no tiene que ver con el dinero, ni el tamaño de tu negocio.

El éxito no es la cantidad de seguidores que tenés, los suscriptores que sumaste a tu lista de mail, ni los “me gusta” que lograste en una publicación.

Si buscamos la definición de éxito, encontraremos que es el resultado feliz y satisfactorio de algo.

¿Leíste bien? Dice FELIZ.

Sos un emprendedor exitoso:

  • Si estás motivado a seguir con lo que te proponés
  • Si te ponés contento por cada persona que te pregunta algo sobre tus productos o servicios
  • Si festejas tu primer venta como si fuera EL evento del año.
  • Y si seguís festejando por igual la segunda, la tercerta y todas.
  • Si te levantas contento sabiendo que vas a trabajar de lo que amas hacer.
  • Si te divertís con lo que haces, en los lugares que compartis con otros emprendedores.
  • Si ante los problemas buscas la solución en lugar de los culpables.

Si todo esto te pasa a vos, dejá buscar fórmulas mágicas en internet y sentite satisfecho.

¡Sos un emprendedor exitoso!

El camino que elegís

Si estás leyendo este post en esos días en los que no te alcanzó el tiempo porque intentaste ocuparte de muchas cosas a la vez de tu negocio, lee hasta el final que tengo la solución para vos.

Seguramente tuviste en algún momento esa sensación de mezcla de mal humor, fastidio y frustración que nos suele agarrar cuando intentamos abarcar todo sin mucho éxito.

Y cuando llega ese momento pareciera que hubiera solo dos caminos posibles: o seguís haciendo todo lo que concierne a tu emprendimiento y seguís perseverante sin importar las consecuencias; o decidís que hasta ahí llego hoy tu día y dejás todo lanzando algunas maldiciones al universo a ver si alguien se hace cargo de la situación.

Conozco los dos caminos y los caminé varias veces, incluso volviendo al punto de bifurcación y tomando el otro en el mismo día. Locura total.

 

La opción C

Por eso hoy te propongo una opción más. Es ese sendero que apenas está marcado en el pasto, que cuando lo ves te imaginás quién pudo haber sido el primer osado que se animó a salirse del camino establecido.

Y este sendero se resume en una simple palabra: delegar.

Porque la palabra es simple, hacerlo no tanto.

Cuando comenzás con tu emprendimiento querés o tenés que hacer todo vos solo. Puede ser que lo quieras hacer así porque es tu primer emprendimiento y el entusiasmo es tan grande que tenés esa fuerza de voluntad para ocuparte de todo.

O puede ser que no tengas más remedio que hacerlo así porque en los comienzos los recursos son escasos y entonces tenés que aprender a hacer tareas que en otro momento ni se te ocurriría.

No importa cual fue tu comienzo, llega un punto donde para seguir creciendo y ordenar el negocio hay que delegar algunas tareas.

 

Te cuento 3 razones fundamentales:

 

  • El corazón de tu emprendimiento es lo que realmente vos sabés hacer. Puede ser la confección de productos, un servicio, una profesión. Esa es tu especialidad y a eso es a lo que tenés que dedicar la mayoría del tiempo de tu negocio.

 

  • No todos sabemos hacer todo. ¿Tomáste alguna vez, el tiempo que te lleva aprender una tarea nueva que no tiene que ver con tu especialidad? Si prestás atención, vas a encontrar que son un montón de horas desperdiciadas.

 

  • Esa tarea puede ser la especialidad de otro. Entonces, ese otro lo hará mucho más eficientemente y con un mejor resultado para tu emprendimiento.

 

Delegar es la base para el crecimiento de cualquier negocio.

Es como el huevo y la gallina. ¿Qué está primero?

¿Empezar a delegar tareas para que puedas vos dedicarte más tiempo a producir u atender más clientes?

¿O por tener más clientes o mayor producción necesitás delegar otras tareas para poder mantener el ritmo?

No importa cuál es. Delegar es el principio para un crecimiento sostenido y exitoso.

Y es donde yo puedo ayudarte para que podamos construir ese sendero juntos, dándote soporte en gestión de tu emprendimiento, y lograr que tu emprendimiento escale a otro nivel.

Contame, ¿cuál es la tarea que delegarías?

Cuando te dicen que no vales nada

Tenés tu emprendimiento, que te cuesta mucho hacerlo funcionar, pero estás contento con tus acciones y tu progreso. Y justo aparece alguien que te dice que es caro lo que haces. ¿Y ahora que hacés?

Primero que nada, no lo creas. O sí, pero sabiendo que sólo es una opinión de una sola persona.

A quién no le ha pasado alguna vez (levante la mano) una situación como ésta o parecida?

¿Quién no se ha cruzado con personas que creen que tus servicios o productos tienen un valor excesivo?

Y peor aún, ¿a quién lo he han dicho que debería hacer ese trabajo gratis?

Si nunca te paso alguna de estas cosas con tu emprendimiento, escribime porque necesito conocerte!

Muchas personas pasan sus días haciendo este tipo de comentarios sobre servicios y productos que se cruzan en sus vidas. Algunas comentan con amigos o familiares estos temas, otras más osadas se lo dicen directamente al propio emprendedor con frases así:

  • ¿Tanta plata por arreglar ese cosito?
  • Si no te cuesta nada hacerlo, ¿porqué sale tanto?
  • Si yo me pongo, me seguro que también me sale
  • Eso lo aprendo googleando también

Y antes que sigas sintiendo como la sangre te entra en ebullición, te propongo que respires hondo, sigas leyendo.

Tengo una teoría sobre este tipo de personas. Claro que mi teoría no está científicamente comprobada, pero me ayuda a tratar de entender estas situaciones.

Mi teoría parte de la base de la ignorancia. Sí, así, como lo lees.

Una ignorancia sobre lo que significa tener un emprendimiento, hacerlo nacer y crecer. Esa persona no sabe el esfuerzo y el tiempo que lleva esto.

Te hablo de la ignorancia que hace que no sepas cuántos días se la pasó estudiando esa persona para aprender su oficio. Nadie nace sabiendo, hay que dedicarle muchas horas al aprendizaje. Incluso dinero.

Una ignorancia que en definitiva no deja valorar el conocimiento del otro.

¿Te podés enojar con la ignorancia del otro? No. Sólo podés ayudarlo para que no la tenga más. ¿Cómo? Contándole cómo empezaste, lo que estudiaste, cuánto tiempo te llevo hacer esto que llevas a adelante.

Mi teoría sigue con otra característica de la personalidad: la soberbia. Y ésta es un poco más compleja y no tan naif.

Todos pecamos de soberbios en algún aspecto. Admitámoslo. Porque en algún punto es necesario creérsela para ganar confianza en uno mismo.

Pero coincidirás conmigo, que una cosa es ganar confianza y otra creer que te la sabés todas (y solo vos).

Este creer que se puede hacer todo, y que seguro es una boludes lo que el otro hace, lleva a las personas a desvalorizar el trabajo ajeno.

Lidiar con la soberbia ya no es tan simple, aunque en el fondo sigue siendo ignorancia.

Esa persona todavía no sabe que no todos pueden hacer todo. No por incapacidad, sino lo contrario: cada persona tiene una capacidad diferenciadora. En algo es mejor que en otras cosas.

Imaginate entonces que pasa cuando se junta la ignorancia con la soberbia. Salen ese tipo de comentarios que no son para nada constructivos y pueden hacerte tambalear en tus ideas.

Sabiendo de dónde vienen, preguntate ¿vale la pena darles importancia?

Claro que no. Ignoralos, dejalos pasar. Si tenes ganas, educa a esas personas haciéndolas reflexionar sobre su manera de actuar.

Pero eso si. La próxima vez que encuentres que sos vos el que estás por hacer este tipo de comentarios, frenate a tiempo. Porque si llegaste hasta este final, ya no sos un ignorante del tema.

Valorá el trabajo, esfuerzo y conocimiento de otros emprendedores, como lo haces con el tuyo. 

El ejemplo, siempre, es la mejor enseñanza.

Por qué el networking te hace crecer

Si sos de los que piensan que no necesitás hacer networking, lee el post hasta el final. Vas a encontrar una buena razón para empezar a utilizarlo.

 

La semana pasada no escribí ningún post. No es que me olvidé, sólo que no me dio el tiempo físico para hacer todo lo que fue surgiendo. Fue una semana a full. Y te cuento por qué.

En una charla con una amiga diseñadora de indumentaria que tiene su  propia marca MOS, surgió la idea de empezar a hacer accesorios para complementar su línea. Y me gustó mucho la idea, y empecé. Así es como apareció un nuevo emprendimiento en mi vida que me permite seguir descubriendo mi creatividad y tener esos momentos zen para crear objetos.

¿Te estás preguntando que tiene que ver eso con el networking? Bueno, es un ejemplo de cómo se pueden complementar dos emprendimientos. Indumentaria + accesorios.

El trabajo en red con otros emprendedores te ayuda a desarrollar tu emprendimiento hacia lugares que no tenías pensando. Y generalmente tiene una característica distintiva: si lo hicieras solo no lograrías el mismo objetivo, pierde su esencia.

Te cuento otro caso. En uno de los grupos de emprendedores que participo en Facebook, se nos presentó un reto: hacer un vivo en la fanpage con otra emprendedora, para justamente potenciar sus emprendimientos.

¿Qué resultó? Que no solo el lunes próximo podrás ver el primer vivo, sino que además charlando sobre el tema, a Gehisy se le ocurrieron otras maneras de potenciar nuestros emprendimientos. Y atenti al detalle, ella está en España y yo en Argentina.

Contactarte con otros emprendedores te ayuda a  crecer, no solo en ventas, sino como persona también.

Porque el motor del networking es la colaboración. 

Es así, cada uno aporta lo suyo para el resultado sea exitoso. Entonces es cuando no solo vos sos lo más importante, sino que el negocio te importa por igual.

 

¿Dónde empezar?

El primer lugar son las redes sociales. En Facebook podés encontrar muchos grupos de emprendedores que colaboran entre sí. No esos grupos que son de venta y son como una gran vidriera. Sino que hay otro tipo de grupos donde directamente no está permitido vender.

En Instagram cada tanto aparecen post de recomendación de otros emprendedores. En Pinterest hay tableros colaborativos también.

Si te gusta más lo presencial, podés buscar desayunos de trabajo y encuentros que se realicen en tu ciudad.

Por ejemplo en Buenos Aires, todos los meses se hacen desayunos en el espacio Soy Emprendedora (tenemos el próximo este jueves 18) y en Picnic Emprendedor.

 

Te invito a que lo intentes.

Si no conoces a otros emprendedores, que no sea una excusa para no hacerlo! Avisame que armamos algo para que empieces a conocer a otros y así potenciar tu emprendimiento al infinito y más allá !

 

 

 

Herramientas que simplifican tu gestión

Optimizar es una palabra clave para que la gestión de tu emprendimiento. En este post te cuento las herramientas que me ayudan con esto.

Es increíble como pasa el tiempo. ¡Ya en Mayo! Levante la mano quién tuvo en alguna cena de amigos la discusión sobre si el tiempo se está acelerando o no… yo debo confesar que más de una vez.

Por eso, hoy te cuento sobre las herramientas que me ayudan todos los días a optimizar la gestión de mi negocio. Porque no sólo el tiempo vale, sino que tengo cierto toc con lograr la menor cantidad de clicks posibles.

 

Escribir, calcular y diseñar

Debo reconocerlo. No sé que sería de mi vida sin el paquete Office, ya sea en su versión de escritorio o en su versión online.

Para llevar tus ingresos, egresos, precios de venta, ventas históricas y proyecciones el Excel es inigualable. No solo por la obviedad de hacer operaciones matemáticas fácilmente, sino porque a medida que vas aprendiendo las fórmulas más complejas, podés lograr mucha automatización para el análisis.

De esta manera, sólo ingresas un valor en un solo lugar y el Excel hace su trabajo.

Word para ir escribir todo lo que se te ocurra, y el Power Point para que tus presentaciones e incluso videos sean hiper profesionales.

Para diseñar tus flyers de forma fácil y rápida, no te pierdas Canva. Podés elegir plantillas predefinidas y adaptarlas a tu estilo.

 

Plataformas para tu web y mail

Ya hablamos en otros post de la importancia de estar comunicado con tus clientes y potenciales.

Mi página está armada con WordPress.com donde también compré el dominio y el hosting. Hay muchas opciones para esto, tanto de empresas argentinas como del exterior.

Si estás pensando en montar una tienda online, te sugiero la nueva propuesta de Data & Arte, donde también podés conseguir el hosting, todo en un mismo lugar.

El mail lo tengo con un servicio gratuito de Zoho Mail. Tiene ciertas limitaciones, como por ejemplo todavía no encuentro dónde configurar la firma, pero por ser gratuito está muy bien.

 

Emailmarketing

Se utiliza para comunicarte con tu comunidad, aquellas personas que eligen suscribirte a tus noticias para recibir información personalizada y única.

Con estas herramientas podes armar formularios de suscripción, gestionar la lista de suscriptores con respuestas automáticas y armar páginas de ventas.

En este tema estuve como un mes comparando diferentes herramientas. Y no fue fácil la decisión. Tenía desde la opción gratuita de Mailchimp o Mailrelay hasta plataformas avanzadas como GetResponse.

Al final prioricé tener todo en un solo lugar por eso elegí GetResponse. Porque en un solo lugar tenía todo: gestión de la lista de suscriptores, formularios, landing pages, encuestas y además la posibilidad de poder sumarle Webinars.

 

Gestión de redes sociales

¿Participás con tu emprendimiento en alguna red social? Si lo hacés en más de una, ya es un tema acordarte qué posteaste en cada una y cuando.

Ni hablar cuando empezas a leer sobre la cantidad de veces por día que hay que subir material para lograr algo de visibilidad.

Gracias a algún creativo informático, existen herramientas para programar los post en varias redes sociales al mismo tiempo.

Postcron y Hootsuite tienen planes gratuitos. Yo elegí Hootsuite porque incluye Instagram en la versión sin cargo. Y debo confesar que me encanta. Tenés que tomarte sólo un día a la semana para programar los post de todos los días y te olvidas!

Eso sí, no podés dejar de responder en caso que tengas consulta de tus seguidores. Recordá que participar en redes sociales es para interactuar con otras personas.

 

Otras herramientas de gestión y análisis

Si estás suscrito a mi lista de correo, habrás leído en el mail de la semana pasada sobre Trello. Es una herramienta para organizar tus tareas de forma prolija.

Si tenés cierta ansiedad para saber cómo venís con la reputación y visitas en tus redes sociales, Metricool te va a encantar. No solo te cuenta como venís en cada una, sino que podés ver los datos en el momento.

Eso sí, recordá que estamos para optimizar tiempo y no para distraernos esperando ver si hay alguien leyendo tu blog en este instante.

¿Tenés una reunión online? Zoom us te permite tener videoconferencias de tiempo ilimitado con una persona y con 40 personas en simultáneo por 40 minutos en su versión gratuita. Además te permite compartir pantalla y grabar la reunión para compartirla luego.

 

Existen muchísimas herramientas más que te ayudan en tu trabajo diario. Pero eso sí, no es cuestión de hacerse app-adicto. No descargues aplicaciones por descargarlas. Utilizá sólo las indispensables y con las que te sientas cómodo. La idea es optimizar recursos, no ponerte más tareas a las que ya tenés.

Contame en tus comentarios ¿cuáles herramientas usas vos?

 

 

 

 

 

Los mejores objetivos para tu negocio

Para que tu emprendimiento llegue a donde vos querés, tiene que tener objetivos claros.

Imagino que leíste o escuchaste esto en muchas veces. Es algo que podés aprender de memoria y repetirlo tipo mantra tibetano, verdad?

El quid de la cuestión es aprender a plantear un buen objetivo. Algo realista que no ponga en juego tu frustración.

Para eso hoy te cuento lo que tenés que tener en cuenta al momento de pensar en los objetivos de tu negocio.  Y atenti, te sirve para cualquier objetivo que te plantees en tu vida.

 

La ambición

Un objetivo claramente tiene que ser motivante. Lo suficiente para que te den ganas de alcanzarlo. Qué te permita disfrutar del proceso.  Y cuando digo disfrutar, es no enloquecerte con cumplirlo a cualquier precio.

Si tu objetivo es extremadamente ambicioso pueden pasar dos cosas:

  • Arrancas allá arriba, pero a medida que pasa el tiempo te vas dando cuenta que quizás se te fue un poco la mano con lo que definiste y terminas abandonándolo. Con la consecuente frustración saludándote frente a tus narices.
  • O sos tan perseverante y tenaz que por más que te das cuenta que es un objetivo inalcanzable seguís para adelante, como caballo de calesita, sin detenerte un minuto hasta que caes agotado y rendido.

No te recomiendo ninguna de las dos experiencias. Aunque ya sabemos que el ser humano aprende sufriendo.

TIP #1: definí un objetivo que sea alcanzable.  

 

La especificidad

Supongamos que ya definiste que tu objetivo es lo suficientemente ambicioso como para motivarte. Ahora es necesario que sea lo más específico posible.

No es lo mismo proponer de objetivo adelgazar (y si, las mujeres pensamos en esos objetivos..) que decir, voy a adelgazar mejoraron las comidas y haciendo ejercicio.

Cuando especificás, acotás el rango de acción.

¿Para que te sirve?

Para centrarte, no irte por las ramas y perderte en el laberinto de los objetivos.

TIP #2: tu objetivo tiene que ser específico

La mensura

Ya acotaste lo más que pudiste tu objetivo. Ahora bien, ¿cómo sabrás cuándo fue cumplido?

Es necesario definir un indicador para medirlo.

En la jerga marketinera son muy conocidos los Indicadores Claves de Éxito.  Éstos te van mostrando como vas gestionando tu negocio en las principales variables que seleccionaste para monitorear.

Los indicadores permiten el análisis de los objetivos planteados.

Por lo tanto, tu objetivo tiene que tener su indicador correspondiente para que puedas saber lo más “matemático” posible que está es cumplido o no.

En mi ejemplo del objetivo adelgazar, el indicador es la cantidad de kilos bajados.

TIP #3: tu objetivo tiene que ser medible.

 

El tiempo

Tu objetivo no puede durar toda la vida. Como tiene un comienzo, debe tener un final. Nada de prenderse al objetivo cual koala. Tiene que terminar para que pueda ser medido.

Cuando definas el tiempo que transcurrirá para que tu objetivo sea evaluado, tenés que tener en cuenta lo mismo que vimos anteriormente: la ambición.

El tiempo no tiene que ser ni muy largo, ni muy corto.

En mi objetivo de adelgazar, podría hacerlo en 5 meses, o en sólo 1. ¿Sabés cuál es la diferencia que lo hace más o menos creíble? La medida! 4 kilos en 5 meses es aceptable, pero en un mes?

TIP #4: definí el tiempo de duración de tu objetivo

 

Como verás, no es difícil definir los objetivos de tu negocio. Sólo es necesario que te guíes por estas pautas, para que de esta manera puedas lograr lo que querés.

Ni en los negocios, ni en ningún otro aspecto de la vida es recomendable ponerse objetivos inalcanzables.

No tenés necesidad de demostrarle nada a nadie, simplemente disfrutar de lo que hacés.

De la planificación a la acción en 5 pasos

Llevar a cabo todas las ideas que tenés es un desafio.

Todos los que tenemos un emprendimiento tenemos ideas a cada instante. Que podríamos hacer esto, que por qué no hacemos aquello y así todos los días.

¿Pensaste alguna vez en esto?

Estoy segura que sí.

Te cuento los 5 pasos que tenés que seguir para lllevarlo a cabo.

1) Hacé tu idea tangible

Esas ideas que tenés dando vuelta por tu mente, volcalas a un documento. Puede ser en un word, en un cuaderno o en un papel.

Escribir y bajar a tierra las ideas, las hace más reales y más tangibles. Es el primer momento para que evalúes si la idea sigue siendo tan buena idea como pensaste.

Es el momento de avanzar o de repartir y barajar de nuevo.

TIP; No te autocensures al momento de pensar en tu idea. Dejala que surja y no la deseches antes de tiempo. Puede convertirse en LA idea de tu emprendimiento cuando avancés con el análisis.

2) Diseñá la estrategia

Para llevar a cabo esa idea, hay que tener un plan. Tu plan es la estrategia, que va a marcar el rumbo para que durante el proceso, el entusiasmo no te lleve para otros rumbos.

¿A quién no le pasó de empezar con una idea y a los 10 minutos ya pasaste por 10 ideas más y la idea original quedó en el olvido? A mi sí.

Para diseñar la estrategia vas a tener que definir la propuesta de valor, es decir, ¿por qué es tan buena tu idea?

También es importante definir tu cliente. ¿Quién será el comprador de tu idea?

¿Hay otros que tienen ideas como las tuyas? Investigar si hay competencia es otro de los aspectos al momento de definir la estrategia.

3) Conectá la estrategia con la gestión

Respirá y sacá la cara de pánico.

Este punto es fundamental para llegar a la acción.

Se refiere a que determines cómo vas a hacer lo que dijiste en el punto anterior.

Vas tener definir cómo vas a dar a conocer la propuesta de valor de tu idea. Dependiendo de cuál sea tu negocio. Si tenes un local a la calle o es un negocio online. Si vendés productos o servicios.

En cuanto a tus clientes, es importante que definas cómo vas a gestionar el listado.  Pensá si armarás un excel con los datos de los clientes de tu idea. ¿Van a ser los mismos de tus otros productos o servicios, o van a ser exclusivos?

Y no debés olvidar la gestión de los precios. No solo calcularlos, sino también llevar un seguimiento de las ganancias que te darán y tener en claro cual es el valor.

Podés leer más sobre el valor acá y sobre las ganancias en este otro post.

4) Definí tus recursos

Ya tenés los principales aspectos definidos. Ya sabés cómo vas a llevar a cabo cada uno de ellos. La pregunta que sigue es: ¿Con qué? 

A veces la idea es grandiosa, la estrategia super bien definida y la gestión es un relojito suizo. Y ¿Pero evaluaste si tenés los recursos necesarios para llevarla a cabo?

Y cuando me refiero a recursos no me refiero exclusivamente al dinero, que convengamos es un recurso valioso. Los recursos pueden ser muy variados.

Pueden ser horas de trabajo, puede ser un espacio de trabajo, alguien que trabaje con vos, una aplicación o una herramienta indispensable.

Probablemente tengas lo necesario para llevar a cabo tu idea, pero dimensionar tus recursos te dará seguridad. Sabrás que el proyecto es viable.

5) Planificá el día a día

Llegamos al último punto. Y no por eso menos importante.

Es el punto que hará que todo lo anterior tome sentido. Es la acción en sí misma.

Organizarte tu día a día sabiendo que ahora tendrás que ocuparte de las tareas de esta nueva idea que gestaste. Porque tendrás más trabajo, más cosas de las que ocuparte y acomodarse puede llevar un tiempo.

Si seguís estos pasos, sos paciente y constante, seguramente tu idea sea haga realidad.

Tendrás ventas y te motivará para seguir innovando, haciendo lo que más te gusta: tu negocio.  

¡No emprendas!

Lo que no te contaron al momento de emprender un negocio.

Tenés ganas de por fin empezar tu propio proyecto. Ya pensaste mucho cómo sería, qué harías, el éxito que tendrías y como tu vida cambiaría de un día para el otro.

Eso, lo imaginamos y soñamos todos. Y es un buen incentivo. Ya que seguramente si el empuje del entusiasmo muchos emprendimientos no verían la luz.

Un día te levantás y tomás la decisión,  como hice yo, como hicieron muchos y como seguirán haciendo otros tantos.

Lo que no sabías hasta el momento en que comenzás a armar tu negocio, es que la frustración está a un paso y los obstáculos son parte del camino.

Te sigue como la sombra y ante el primer traspié te dice holaaa!

A mi me pasó y por eso estoy escribiendo este post. Para contarte lo que viví y que si te pasa, recuerdes que es parte de proceso.

 

La confusión te acompaña desde el momento uno.

Es así.

Estás tan, pero tan entusiasmado con tu nuevo proyecto que no sabés por donde empezar. Entonces hacés lo que estamos acostumbrados a hacer en los tiempos de internet: googlear.

A los 10 minutos ya no te parece tan buena idea, porque de golpe encontraste muchísimas herramientas para usar, muchísimos grupos de facebook para participar y otros cuantos webinars para mirar.

¿Sabías que cuanto mayor cantidad de opciones es más compleja la toma de decisiones? 

A mi me pasó.

Comencé a sentir que tenía que aprender más antes de comenzar este emprendimiento. Descubrí que no sabía de muchísimos temas, entonces asumí que tenía que seguir investigando y aprendiendo.

Hasta que un día tomé la decisión de no buscar más, y empezar con lo que ya tenía aprendido.

TIP #1: Confía en tu capacidad y en lo que llevas aprendido en tus años de experiencia. Siempre habrá cosas nuevas para aprender, pero no desvalorices tu conocimiento adquirido.

 

No sabés cómo llegar a tus clientes

Ok, ya decidiste que vas a dejar de investigar y armas tu proyecto. Ya sea un negocio online u offline, tenés todo listo.

¿Y los clientes como saben que existís?

Vuelta a la primera casilla y te tienta el Sr. Google para buscar opciones… y otra vez: miles de estrategias de comunicación, redes sociales y SEO, no sea cosa que una palabra mal puesta y los buscadores no te encuentren.

Abrís cuentas en todas las redes sociales, rápido, no sea cosa que alguien ya haya usado tu nombre del emprendimiento (porque te olvidaste de fijarte esto antes y ya tenés todo armado).

La frustración vuelve al ataque, porque sabe que en cualquier momento clauducás.

Olvidate, no le vas a dar el gusto.

TIP #2: Elegí pocas redes sociales, las que más utilicés para empezar por algo conocido. La publicidad la podes hacer de muchas maneras. No olvides que todavía se usan los folletos y la recomendación boca en boca. 

 

Al emprender es importante la confianza en uno mismo y el permitirse equivocarse.

¿Querés saber cómo afrontar los obstáculos y manejar la frustración?

No lo hagas solo. 

Y con esto no me refiero a que busques un socio para tu emprendimiento. Lo que te sugiero es que compartas tu experiencia con otros emprendedores.

Participá en foros de discusión y grupos de Facebook.

Buscá desayunos de trabajo y reuniones de networking.

Inscribite en cursos para conocer otros emprendedores.

Vas a descubrir que lo que te sucede a vos, le sucede a muchos. Que es parte del proceso de emprender y que los obstáculos se sortean.

Nutrite de la experiencias de otros y compartí tu experiencia. 

 

 

5 claves para gestionar tu emprendimiento eficientemente

Descubrí si estás gesionando tu emprendimiento como querés.

Encontrá las respuestas a las preguntas más frecuentes sobre gestionar un emprendimiento.

Si las palabras gestión de negocios te parecen grandes y que es algo que se estudia en la universidad, no te asustes, es algo que seguramente haces sin darte cuenta.

Gestionar es hacer un conjunto de acciones con las que se obtiene un resultado.

¿Te suena más familiar ahora?

Seguramente tomas decisiones todos los días en tu vida, puede ser que gestiones la dinámica de toda tu familia, organizando horarios escolares, festejos de cumpleaños, vacaciones y las compras del supermercado. Y seguramente lo hacés de maravillas.

Pero en cuanto pensás en tu negocio, un escalofrío te recorre la espalda y ya creés que es algo que realmente no podrías hacer.

Yo no estaría tan segura que no hacés algún tipo de gestión, pero si todavía no te convencés, hacéte estas preguntas. Podés escribirlo en un papel o decírtelo en voz alta, según sea tu estilo de reflexión.

1 ¿Qué tengo?

Si tu proyecto se refiere a la venta de objetos:

¿Tenés un método para elaborar o comprar tus productos?

En esta pregunta pensá en si necesitás materias primas para realizar tu producción o si comprás en un mayorista, si tenés registrado ya sea en papel (ese cuaderno que parece la biblia) o en una hoja de cálculo. Cuánto stock tenés y para cuántos días de venta te alcanza.

La gestión del stock se merece todo un desarrollo aparte, pero saber lo que realmente tienes y lo que te falta es el primer paso.

 

TIP 1: Hacé un listado de todos tus productos y las cantidades que tenés de cada uno. Multiplicá por el precio al que lo vendés, y tendrás tu stock valorizado en dinero. Te sorprenderás del número.

Si por el contrario ofrecés servicios:

¿Sabés cuántos clientes tenés actualmente activos y cuantos podés volver a contactar?
Si este es tu caso, es sumamente valioso para tu negocio la buena gestión de tus clientes, ya que son tu materia prima.

TIP 2: Hacé un listado de tus clientes y qué servicio te compraron. A continuación marcá cuales podrían comprarte otro servicio o el mismo. Multiplicalo por el precio de ese servicio y tendrás tus futuros ingresos probables. Siempre es más fácil volver a contactar a quienes ya te conocen y confían en tu trabajo.

2 ¿A cuánto vendo?

Reflexioná un instante sobre los precios de tus productos o servicios.

¿Para definirlos hiciste algún tipo de cálculo?

¿Sabés cuánto margen posee cada uno?

¿Podés identificar cuál es tu producto o servicio más rentable?

Generalmente la gestión de precios es lo más complicado de un negocio, por lo que no te sientas mal si no supiste qué contestar. Los precios se merecen que les dediques un tiempo importante dentro de tu negocio, ya que serán los que te den la ganancia de tu emprendimiento. Podés empezar leyendo este post.

TIP: Usá el simulador de precios y márgenes para empezar a analizar tus ganancias.

minibanner-simulador-de-precios-cb

 

3 ¿Dónde doy a conocer mi trabajo?

No importa lo que hagas o vendas, es necesario que tu cliente te encuentre de manera rápida y fácil.

¿Qué tan accesible estás?

Si tenés un local a la calle ¿figurás en guías zonales o en Google Map?

¿Participás en la redes sociales?

¿Tenés una página web, un correo electrónico y un celular ubicable?

Para el éxito de tu negocio es imprescindible que tus clientes y tus potenciales clientes te encuentren por los medios que ellos acostumbran a buscar.

Es cuando debés ponerte en los zapatos del otro y pensar: si yo fuera él… como buscaría mi producto o servicio.

Es necesario conocer o tener una idea de cómo actúan tus clientes. Podés leer más sobre esto acá.

TIP: No dejés pasar la oportunidad de preguntar en cada contacto como te conocieron. Eso será el primer paso para descubrir la mejor manera de llegar a ellos.

4 ¿Sé lo que haré la semana próxima?

En el mundo del trabajo sin relación de dependencia la gestión del tiempo es todo un tema.

Seguramente tu primera reacción fue un fuerte “no!”, pero si lo pensás una segunda vez quizás encuentres algunos indicios de que no es tan así.

Personalmente no soy amante de la planificación exacta. Me gusta la improvisación y muchas veces las situaciones improvisadas resultaron mejor que las planificadas.

Pero un mínimo de planificación es necesaria en el negocio. Porque eso te lleva a algún punto, un camino a recorrer y que te ayuda a que el futuro sea más fácil cuando se convierte en presente.

TIP: Podés elegir un día de semana para hacer siempre las mismas actividades. Así no haces todo todo el tiempo. Verás que el día te rinde más.

5 ¿A dónde voy?

Esto nos lleva a la última clave.

¿Imaginaste cómo te verás en 2 años? ¿Y en 4?

¿Tienes idea qué queres para tu negocio?

Claramente todos queremos crecer. Pero crecer ¿cómo?

Puede ser que tu idea de crecimiento sea vender más, o puede ser expandirte a otros lugares o sumar socios.

Lo que decidas que es tu opción de crecimiento es bueno que lo sepas cuanto antes. De esa manera podés crear el camino para llegar a ese lugar en el tiempo determinado.

TIP: Permitite soñar. No importa que hoy lo veas difícil de concretar. Imaginate en ese futuro y tené la certeza de que es ahí a donde querés llegar. Ya podrás luego armar el camino que te lleve.

Como ya te das una idea, la gestión de negocios abarca más de aspecto y todos son necesarios para que tu negocio sea exitoso.

Ahora podés evaluar cuales ya realizás y cuales necesitás desarrollar. Y si de las que ya realizan es necesario darles un impulso.

Si tenés alguna duda, o querés contarme cuál es la pregunta que te hacés sobre tu emprendimiento, podés hacerlo en los comentarios.

Y no te olvides de recibir tu regalo.

minibanner-simulador-de-precios-cb